El Hammam: ¿de dónde viene y cuáles son sus beneficios?

Seguramente siempre que has visitado un spa te has encontrado con un hammam, y puede que hasta hayas entrado en uno. Pero… ¿realmente conoces sus beneficios y de dónde viene? A continuación te lo explicamos todo sobre los baños turcos para que puedas disfrutar al máximo tu próxima visita a estas instalaciones.

Su origen

Contrariamente a lo que se cree, el hammam no nació en Asia occidental, sino que fue una evolución y adaptación de los baños romanos. Al igual que sus predecesores, fueron un centro de encuentro en el que el pueblo se reunía y donde se hacía vida social. Esta práctica se fue extendiendo por Oriente Medio hasta llegar a al-Ándalus. Los miembros de otras culturas que visitaron estos lugares decidieron llevar la práctica a sus países de origen, haciendo que se popularizara por Europa occidental durante el siglo XIX.

¿Cómo funciona?

Los baños turcos mezclan tres elementos que te harán sentir como nuevo al salir de ellos. La temperatura: el calor del hammam activa la circulación sanguínea llevando más nutrientes al sistema nervioso y hormonal. Esto hará que cualquier molestia muscular desaparezca y tu cuerpo se relaje.  El vapor: si quieres conseguir una piel bien suave, ¡el vapor de agua es tu mejor aliado! Tus poros se abrirán e irán desapareciendo toxinas e impurezas. Al salir del hammam tu cutis estará suave y limpio.  La esencia de eucalipto: este ingrediente que se encuentra en todo el ambiente y que puede que solo sea un agradable olor para ti, se colará en tus pulmones y te hará respirar mejor. ¡Dile adiós a los resfriados!

¿Nunca has ido a un hammam? ¿O quieres volver a entrar en uno después de leer sobre ellos? ¡Pues estás de suerte! En CALDEA no solo disponemos de uno, sino que puedes visitar hasta tres, cada uno con su diseño y ambiente diferente.

Entra en el baño turco del Termolúdico, donde un techo estrellado te acompañará, estira las piernas en los asientos del hammam de nuestro espacio Orígenes o descubre la colorterapia en el de INÚU.  ¿En cuál de los tres te apetece más entrar?

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